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jueves, 23 de enero de 2014

El personaje del año

La revista Time eligió al Papa Francisco como el personaje del año y no entiende uno porqué. Dice la publicación que el argentino "se convirtió en la nueva voz de la conciencia" y yo digo que lo eligieron por nada; por hacer su trabajo, si acaso, y eso nunca da mérito para premiar a nadie.

Pero más allá de que esté haciendo su trabajo, lo que nos tiene locos son sus frases, que tampoco es que sean la gran cosa. "La comida que se tira a la basura es el alimento que se roba al pobre", dijo el otro día. Y hace unas semanas me encontré con esta otra: "Os exhorto a la solidaridad desinteresada y a una vuelta de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano". Eso lo decimos usted o yo y no pasa nada, hasta nos miran mal por decir obviedades, pero lo declara el Papa y lo tildan de genio.

Es decir que El Papa tiene nuestra simpatía por decir cosas que cualquier persona con tres dedos de frente diría, lo que significa que sus antecesores no es que fueran muy lógicos. Uno mira bien, y las frases de Francisco podría perfectamente lanzarlas Carolina Cruz desde su cuenta de Twitter.

Lea la entrada compelta aquí

jueves, 7 de noviembre de 2013

Nunca le pidas a alguien que te lea

Las personas me suelen pedir que lea las cosas que escriben. Personas que no viven de escribir, quiero decir: ingenieros, administradores de empresas, médicos. Me cansa que lo pidan porque lo hacen por vanidad, porque estás convencidas de que lo hacen bien, de que son un talento desperdiciado y esperan oír elogios tipo “Qué bien escribes, no puedo creer que no hayas publicado. Deberías escribir para el New York Times o publicar una novela, las editoriales se pelearían por ella”.

A mí me pasaba cuando estaba estudiando. Terminaba de escribir algo y decía “Soy un putas”, luego buscaba a algún periodista reconocido o un profesor para que lo leyera. Muy benévolos ellos, que ocultaban su cara de asco y decían tres generalidades, nada comprometedor, para que no me sintiera mal. Pero yo me sentía como el culo porque nunca me dijeron que lo mío era genial.

Ahora que no busco y me buscan, les doy con toda, porque sé que como vienen en busca de elogios y no de críticas, les voy a partir el corazón. Hace unos meses una amiga escribió algo luego de que Santa Fe fuera campeón de Colombia y me lo pasó para que le dijera qué pensaba. Era fatal y se lo hice saber; cero anestesia. Meloso, lleno de lugares comunes, de adjetivos y adverbios, sensiblero. Quedó aburrida, pero era mi deber. No tengo alma de editor y además no quiero que nadie que escriba sea bueno, así hay más trabajo para mí.

En su artículo, mi amiga cometía un error que solemos tener los que vivimos de esto y los que no, también: decir en diez palabras lo que podemos decir en tres. Si uno va a comunicar que el delantero hizo gol no tiene porqué escribir “el atacante impactó la bola hasta que ésta traspasó la raya y se encontró con la red”. Por eso el periodismo es un oficio de muertos de hambre, porque escribir no tiene ciencia, cualquiera abre un computador y empieza a teclear. Escribir bien es muy difícil, pero eso a los medios no les importa, por eso contratan de planta a cualquiera que tenga un diploma (a veces ni eso).

lunes, 25 de junio de 2012

Las noticias de las siete

Vemos el noticiero y la realidad nos agarra a golpes. Así llevemos una semana sin salir de casa, desconectados, dedicados a arrastrar el jopo de la cama al sofá; así hagamos lo posible para que Colombia nos valga verga, vemos dos noticias y no hay psicoanalista que nos vuelva a poner la cabeza en su sitio. Basta con prender el noticiero de la mañana y ver que hay gente que se entierra viva para que no la saquen de una tierra, o que asesinaron a un joven por robarle el celular para que se nos parta el corazón como si se hubiera muerto un ser querido.

Yo quisiera vivir desconectado, pero soy adicto a la televisión nacional porque me gusta regodearme entre la porquería. Prendo la tele a la hora del noticiero y los titulares gritados me envuelven. Una vez un amigo español vino a Colombia y al ver los titulares de Noticias RCN hizo, en el más suave de los tonos, la pregunta más pertinente que he oído en años: “¿Por qué ese señor está hablando así?”.

Anuncian al comienzo de la emisión las noticias que van a dar una hora después y uno queda enganchado, entre otras porque ya no se sabe cuánto dura un noticiero. De niño el noticiero de las siete se acababa a las siete y media, muriera quien muriera. Ahora con los canales privados no se sabe.


Lea el articulo completo en http://bit.ly/PBlVY4

jueves, 11 de agosto de 2011

And the music

No señale a Carolina Cruz, que ella es un simple pagano, una especie de Lee Harvey Oswald de las secciones de farándula. La cogieron en medio del ajetreo de Colombiamoda y le pidieron que dijera unas palabras en inglés a propósito de la muerte de Joe Arroyo.

- ¿Se murió Joe Arroyo?

- Esta mañana.

- Pero yo no lo conocí. ¿Y por qué en inglés?

- Porque es para NTN24 News. No importa, que no lo va a ver nadie, y los que sí, reconocerán tu esfuerzo.

Y así nació el famoso “He was a really happy person, and the music”, una frase tan desafortunada que lo único bueno que tiene es que Arroyo murió antes de oírla.

Uno puede perdonarle a RCN que Clara Elvira Ospina sea su directora de noticias, y que llene de basura la hora prime (y la no prime también). Puede tolerar La cosa política y que Vicky Dávila niegue que le cantó a Juan Pablo II cuando vino a Colombia. Puede soportar incluso que Lina Polanía no me haya aceptado en Facebook, pero no se le puede permitir que haya emprendido una campaña de desprestigio contra nuestras modelos y presentadoras; ellas llevan años desprestigiándose solas, digo.

El hecho es que el canal NTN24 News, hablado en inglés para que sea visto por la audiencia internacional, pensó que era buena idea preguntarles a las modelos participantes en Colombiamoda qué sentían con la muerte de Joe Arroyo, y una a una fueron cayendo todas: Carolina Cruz, Bianca Arango, Jessica Cediel, Taliana Vargas.

¿Por qué ellas? ¿Tenían algún vínculo especial con Joe Arroyo? ¿Eran sus amigas, sus novias, se iban de fiesta con él? ¿Por qué Bianca Arango? ¿Alguien en Suiza sabe quién es ella? ¿Lo sabe alguien más al sur de la calle 72 de Bogotá?

El país entero se burla de NTN24 News. Se ríe de que Natalia Pachón, la entrevistadora, hable de “Merellín” y de “The Joe Arroyo”; de que Carolina Cruz diga “And the music” y de que Taliana Vargas finja congoja en un decente inglés. De Jessica Cediel, en cambio, no se mofaron: nadie esperaba que hablara un segundo idioma.

Pero lo dicho al comienzo, no hay que señalarlas a ellas, meras víctimas, obligadas por la empresa para la que trabajan a hablar en un idioma que no dominan y crucificadas por el público. Los cerebros de esta movida macabra son las directivas del canal, que mandan a sus empleados a hacer las veces de carne de cañón como cualquier medio de comunicación del mundo que se respete.

Habría que armar un marcha como la que se organizó alguna vez contra las Farc para que respeten al televidente, pero también a nuestras modelos. Una marcha contra Bryan Andrews, que no le importa el drama de nuestras mujeres porque el inglés es su lengua materna. No ha entendido que un norteamericano hablando español es loable, pero un colombiano malhablando inglés representa incultura, retraso, arribismo.

Una vez los usuarios protestamos, los de NTN quisieron borrar toda huella del video de Carolina Cruz. Lo bajaron de su página oficial, primero, y luego de Youtube cuando descubrieron que un ciudadano (de bien, sin duda) lo había colgado. “Este video ya no está disponible debido a una reclamación de copyright realizada por NTN24 SAS”, es la triste leyenda que sale en la página.

Pero olvidan que estamos en la era de la globalización y que el internet es más poderoso que la autocensura. El video de Carolina vivirá en links piratas y en páginas de mala muerte, para que momentos aciagos en la historia de Colombia como ese sean recordados para siempre.

Tengo grandes amigos que trabajan para el canal, y espero que entiendan que mi reparo no es contra ellos, sino una queja contra toda una política empresarial. Andrés, Jairo, Mariano, ustedes son buenas personas, mejores profesionales, los quiero así trabajen para RCN, and the music.

Publicada en la edición de julio de la revista Enter. www.enter.co